Unidad V. Autocuidado de la persona con déficit de aire

El sistema respiratorio es esencial para la vida al garantizar el intercambio gaseoso necesario para la oxigenación tisular y la eliminación de dióxido de carbono. Cuando este sistema se ve afectado —ya sea por procesos agudos como infecciones o exacerbaciones, o por enfermedades crónicas como EPOC, asma o fibrosis pulmonar— se produce un desequilibrio en la ventilación y perfusión, que puede comprometer rápidamente la estabilidad del paciente. Este tipo de alteraciones suele manifestarse mediante disnea, hipoxemia, tos, secreciones, fatiga y ansiedad, configurando un estado de malestar físico y emocional que requiere atención integral.

Desde la perspectiva de enfermería, el cuidado del paciente con afecciones respiratorias implica una valoración sistemática y continua, centrada en la permeabilidad de la vía aérea, el patrón respiratorio, la eficacia del intercambio gaseoso y la presencia de factores que agraven la condición (secreciones retenidas, infecciones, dolor o inmovilidad). Asimismo, demanda la implementación de intervenciones oportunas y basadas en evidencia, como la oxigenoterapia, la aspiración de secreciones, la humidificación, la fisioterapia pulmonar y la vigilancia estrecha de signos clínicos y parámetros como la saturación de oxígeno.

El abordaje también debe contemplar dimensiones preventivas y educativas, orientadas a disminuir complicaciones como la neumonía asociada a la atención en salud, el deterioro de la función pulmonar o la insuficiencia respiratoria. En este sentido, el apego a lineamientos normativos como la NOM-045-SSA2-2005 y la NOM-025-SSA3-2013, así como a recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud, resulta fundamental para garantizar una atención segura, de calidad y centrada en la persona.

En este contexto, el profesional de enfermería desempeña un papel clave no solo en la ejecución de cuidados técnicos, sino también en el acompañamiento humanizado del paciente, contribuyendo a mejorar su confort, disminuir la ansiedad y favorecer la recuperación o el control de la enfermedad respiratoria.

Oxigenoterapia

Procedimientos respiratorios

Gasometría arterial

Aspiración de secresiones

Cuidados Traqueostomía

Tarea

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